La Misa tradicional en latín

Liturgia · Misa tradicional

La Misa tradicional en latín: qué es, cómo seguirla y qué misal llevar

Cada vez más católicos entran por primera vez en una capilla donde se celebra la Misa de siempre y se encuentran con algo que no esperaban: un sacerdote vuelto hacia el altar, un silencio largo en mitad de la celebración, una lengua que no entienden y una cadencia de gestos que nadie les ha explicado. Esta página reúne todo lo que hace falta saber, ordenado, con un artículo para cada cuestión.

Lo esencial

  • Qué es: el rito romano fijado por san Pío V en 1570 y recogido en la edición típica de 1962.
  • Cómo se llama: tridentina, de san Pío V, en latín, de siempre o forma extraordinaria: es la misma Misa.
  • Cómo está construida: Misa de los catecúmenos y Misa de los fieles; el ordinario no cambia, el propio varía cada día.
  • Por qué en latín: por unidad, inmutabilidad y precisión doctrinal; Trento mandó además explicarla al pueblo.
  • Qué hace falta: un misal de mano bilingüe y tres domingos de costumbre.

Qué es la Misa tradicional

Es el rito romano tal como la Iglesia latina lo celebró durante siglos, fijado por san Pío V en 1570 a raíz del concilio de Trento y recogido en su última edición típica, la de 1962. Su núcleo —el Canon romano— está sustancialmente fijado desde el siglo VI, cuando san Gregorio Magno le dio la forma que ha llegado hasta nosotros.

Lo que la distingue no es solo la lengua. Es el conjunto: las oraciones al pie del altar, el Ofertorio, el Canon rezado en silencio, la comunión de rodillas y en la boca, el último Evangelio.

Por qué tiene tantos nombres

Misa tradicional, tridentina, de san Pío V, en latín, de siempre, forma extraordinaria. Son todos la misma Misa, mirada desde el concilio que mandó fijarla, el Papa que la promulgó, la lengua en que se reza o el lugar que ocupa en el derecho vigente.

Cómo está construida

En dos mitades: la Misa de los catecúmenos, que va de las oraciones al pie del altar al Credo, y la Misa de los fieles, que es el sacrificio propiamente dicho, del Ofertorio a la comunión. Y en dos capas de texto que se alternan: el ordinario, que no cambia nunca, y el propio, que varía según la fiesta del día.

Por qué en latín

Por unidad, por inmutabilidad y por precisión doctrinal. Trento lo mandó expresamente, y a la vez ordenó a los pastores que explicasen al pueblo lo que se lee en la Misa. Un misal bilingüe hace exactamente eso: el rito en la lengua de la Iglesia y la traducción al lado.

Qué hace falta para seguirla

Un misal de mano bilingüe y tres domingos de costumbre. Nada más. El que empieza no necesita el misal diario completo de mil ochocientas páginas: necesita el ordinario, que es lo que se repite en todas las Misas del año y la mayor parte de lo que se oye.

El que edita Páginas Contrarrevolucionarias es el Ordinario sencillo de la Santa Misa, preparado por el filólogo Néstor Bailón Díaz: latín y español enfrentados, las rúbricas señaladas y las posturas indicadas en el propio texto.

Portada del Misal de la Misa tradicional en latín y español

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