Qué es una logia masónica y qué hacen los masones dentro
Por Marcos Vera PérezCuando alguien pregunta qué es una logia, casi siempre espera una de estas dos respuestas: o un club discreto de señores que cenan juntos, o un centro de conspiración mundial. Ninguna de las dos es exacta, y las dos impiden ver lo que de verdad es.
Una logia es un templo. Con su altar, sus ministros, su rito, su iniciación y su juramento. Y esto no lo decimos nosotros: lo dicen los propios masones, que a sus reuniones las llaman tenidas, a su local templo y a sus sesiones trabajos.
La palabra y la cosa
«Logia» significa dos cosas a la vez. Primero, el grupo de personas: un número de masones —normalmente siete como mínimo para constituirse— que trabajan juntos bajo un nombre propio y un número de orden. Segundo, el lugar donde se reúnen. También se la llama taller, en recuerdo de la ficción de origen: la masonería moderna se presenta como heredera de los gremios medievales de constructores de catedrales.

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Una logia no existe por su cuenta. Necesita una carta patente concedida por una obediencia —una Gran Logia o un Gran Oriente—, que es la que le da existencia legal dentro del sistema y se la puede retirar. Sin carta patente, una logia es «irregular» y las demás no la reconocen. Es una estructura jerárquica y muy vigilada, no una asamblea de amigos.
Cómo es por dentro
El templo masónico está codificado hasta el último detalle, y cada detalle tiene una lectura.
- Es rectangular y está orientado. El Venerable Maestro preside en el «Oriente», elevado. Los aprendices se sientan en el «Occidente» o «Septentrión», la zona de la sombra.
- El suelo es un pavimento ajedrezado, blanco y negro: la dualidad de todas las cosas, el bien y el mal como dos mitades necesarias del mismo tablero.
- A la entrada, dos columnas, llamadas con las iniciales J y B, tomadas de las que Salomón levantó en el pórtico del Templo de Jerusalén.
- En el centro, el ara o altar, con el «Libro de la Ley Sagrada» abierto y, encima, la escuadra y el compás.
- Tres luces, el techo pintado de estrellas, el sol y la luna, la plomada, el nivel, la piedra bruta y la piedra cúbica.
Si a usted todo esto le suena a algo, es porque lo es. Es la disposición de una iglesia —orientación, altar, libro sagrado, ministros ordenados por grados, iniciación, símbolos—, vaciada del Dios verdadero y rellenada con otro contenido. Lo hemos explicado pieza por pieza en el artículo sobre los símbolos masónicos.
Quién manda: los cargos
Una logia se gobierna por «oficiales» elegidos, con nombres fijos en todos los ritos:
- Venerable Maestro: preside, dirige los trabajos, abre y cierra la tenida.
- Primer y Segundo Vigilante: gobiernan respectivamente a los compañeros y a los aprendices.
- Orador: vela por el cumplimiento del reglamento y pronuncia las conclusiones. Es una figura de fiscal.
- Secretario: redacta el acta, que llaman plancha.
- Tesorero y Hospitalario: las cuentas y las obras de beneficencia.
- Experto, Maestro de Ceremonias y Guarda Templo: el orden ritual y la puerta.
El Guarda Templo merece un segundo. Su función es custodiar la entrada con una espada y comprobar que nadie ajeno oye lo que se dice dentro. Una sociedad benéfica no necesita un hombre armado en la puerta.
Qué se hace en una tenida
El orden es prácticamente invariable.

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Apertura ritual. El Venerable comprueba que el templo está «a cubierto», pregunta la edad y el grado de los presentes mediante fórmulas fijas, y declara abiertos los trabajos «a mayor gloria del Gran Arquitecto del Universo».
Lectura del acta anterior y aprobación.
Los trabajos propiamente dichos. Aquí caben tres cosas: la lectura de una plancha —un trabajo escrito por un hermano sobre un tema simbólico, moral o social—, el debate posterior con turnos rigurosamente regulados, y las ceremonias de grado: iniciación de un profano, aumento de salario de aprendiz a compañero, exaltación a maestro.
El tronco de la viuda: la colecta.
La cadena de unión: los presentes se toman de las manos cruzadas formando un círculo, y el Venerable cierra los trabajos.
Después, con mucha frecuencia, viene el ágape, un banquete que en varios ritos tiene su propio ritual, con su propio vocabulario para la comida, la bebida y los brindis.
Todo esto se hace bajo juramento de secreto, prestado en la iniciación con fórmulas de castigo que en los rituales antiguos eran explícitamente sangrientas, y que hoy se explican como simbólicas.
Grados, obediencias y ritos
La logia trabaja en los tres grados simbólicos —aprendiz, compañero, maestro— y solo los que tienen el grado correspondiente pueden estar presentes en una tenida de ese grado. Un aprendiz no sabe lo que se hace en una tenida de maestro. Por encima empiezan los llamados altos grados, hasta el 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que tratamos en el artículo sobre los grados.
Las logias se agrupan en obediencias. Y aquí hay un hecho que conviene retener: en 1877 el Gran Oriente de Francia suprimió de sus constituciones la obligación de creer en el Gran Arquitecto del Universo y la mención al Libro de la Ley Sagrada. La masonería inglesa rompió con él y lo declaró «irregular». Desde entonces el mundo masónico está partido en dos familias.
A veces se presenta ese cisma como prueba de que hay una masonería «buena», teísta y respetuosa, frente a otra «mala», atea y política. No es así. Lo que separa a las dos familias es hasta dónde llevar el mismo principio: si el dogma es indiferente, tarde o temprano también lo es creer en Dios. El Gran Oriente solo sacó antes la conclusión.
«Es solo una sociedad filantrópica»
Es lo que se contesta siempre, y hay que tomárselo en serio porque es media verdad: las logias hacen beneficencia, y a veces mucha.
Pero fíjese en lo que acabamos de describir. Una sociedad filantrópica no tiene templo orientado. No tiene altar. No tiene un libro sagrado abierto encima. No inicia a sus miembros con los ojos vendados. No les hace prestar juramento de secreto. No los divide en grados con conocimientos reservados. No abre sus sesiones invocando a una divinidad. No celebra banquetes rituales. No expulsa a quien revela lo que ocurre dentro.
Una sociedad filantrópica organiza; una logia inicia. Y la iniciación es un acto religioso: es la entrada en un misterio mediante un rito que transforma al que lo recibe. El vocabulario masónico lo reconoce sin disimulo cuando llama profano al que está fuera, que es exactamente la palabra con que las religiones antiguas designaban al no iniciado.
Por eso León XIII, en Humanum genus (1884), advertía que a estas sociedades no hay que juzgarlas por lo que muestran, sino por lo que son, y que su aparato de beneficencia y de respetabilidad es precisamente lo que les permite trabajar sin alarma.
Lo que la Iglesia responde a quien pregunta si puede entrar
La respuesta no ha cambiado nunca. La primera condena es de Clemente XII, In eminenti apostolatus specula, del 28 de abril de 1738. La última vez que la Congregación para la Doctrina de la Fe tuvo que repetirla fue en noviembre de 2023, contestando a un obispo. En medio está la Declaración sobre las asociaciones masónicas del 26 de noviembre de 1983, que zanja la cuestión en una línea: los fieles que se inscriben en la masonería están en pecado grave y no pueden acceder a la sagrada comunión.
No hay grado, ni obediencia, ni rito, ni logia «buena» que quede fuera de esa frase.
Si quiere seguir: qué es la masonería y en qué creen los masones y si un católico puede ser masón. Todo lo publicado está reunido en la página sobre la masonería y la Iglesia católica.
Preguntas frecuentes sobre las logias masónicas
¿Qué es exactamente una logia masónica?
La palabra designa dos cosas a la vez: el grupo de masones —normalmente siete como mínimo para constituirse— que trabajan juntos bajo un nombre propio y un número de orden, y el lugar donde se reúnen, que ellos mismos llaman templo. También se la llama taller, en recuerdo de la ficción de origen gremial.
¿Cuántos masones hacen falta para formar una logia?
Normalmente siete como mínimo. Pero además hace falta una carta patente concedida por una obediencia —una Gran Logia o un Gran Oriente—, que es la que le da existencia legal dentro del sistema y se la puede retirar. Sin carta patente, una logia es irregular y las demás no la reconocen.
¿Cómo es por dentro un templo masónico?
Rectangular y orientado. El Venerable Maestro preside en el Oriente, elevado; los aprendices se sientan en la zona de la sombra. El suelo es un pavimento ajedrezado en blanco y negro. A la entrada, dos columnas llamadas J y B, tomadas de las que Salomón levantó en el pórtico del Templo de Jerusalén. En el centro, el ara con el Libro de la Ley Sagrada abierto y, encima, la escuadra y el compás.
¿Qué cargos hay en una logia?
Venerable Maestro, que preside y abre y cierra los trabajos; Primer y Segundo Vigilante, que gobiernan a compañeros y aprendices; Orador, que vela por el reglamento y pronuncia las conclusiones; Secretario, que redacta el acta, llamada plancha; Tesorero y Hospitalario; y Experto, Maestro de Ceremonias y Guarda Templo, que custodia la entrada con una espada.
¿Qué se hace en una tenida?
El orden es prácticamente invariable: apertura ritual a mayor gloria del Gran Arquitecto del Universo, lectura y aprobación del acta anterior, y los trabajos propiamente dichos, que pueden ser la lectura de una plancha sobre un tema simbólico o moral, el debate posterior con turnos regulados, o las ceremonias de grado.
¿No es la logia una simple sociedad filantrópica?
Una sociedad benéfica no necesita un templo orientado, un altar, una iniciación con los ojos vendados, un juramento de secreto ni un hombre armado custodiando la puerta. La estructura es la de una iglesia —orientación, altar, libro sagrado, ministros por grados, iniciación, símbolos— vaciada del Dios verdadero y rellenada con otro contenido.
Fuentes
- León XIII, Humanum genus (1884), la encíclica que describe la sociedad masónica y sus fines.
- Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre las asociaciones masónicas (26 de noviembre de 1983), el texto que responde a quien pregunta si puede pertenecer a una logia.
Seguir leyendo
- Masonería y Iglesia católica: todo lo que hemos publicado
- Los grados de la masonería, del aprendiz al 33
- El juramento masónico: qué se jura en la iniciación
- Los símbolos de la masonería y su significado
- Qué es la masonería: origen, estructura y fines
- Masonismo y catolicismo, del P. Félix Sardá y Salvany
