Cómo visitar Garabandal: cómo llegar, dónde dormir y qué ver

Cómo visitar Garabandal: cómo llegar, dónde dormir y qué ver

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San Sebastián de Garabandal es una aldea de unos cien habitantes en la sierra de Peña Sagra, dentro del municipio cántabro de Rionansa. No hay estación de tren, no hay hoteles y el pueblo entero se recorre en veinte minutos. Aun así recibe peregrinos de medio mundo. Esta es la información práctica que hace falta para ir.

Dónde está exactamente

El pueblo pertenece al municipio de Rionansa, en el occidente de Cantabria, y está a unos 8 kilómetros de Puentenansa, que es la capital del municipio y la última localidad con servicios. La carretera que sube desde Puentenansa termina en el propio pueblo: no se pasa por Garabandal camino de ningún sitio, hay que ir expresamente.

Desde Santander son algo menos de dos horas en coche. Desde Bilbao, unas tres. Desde Madrid, entre cinco y seis. Los aeropuertos más cercanos son Santander y Asturias.

Cómo llegar

En coche es la forma razonable de hacerlo. Desde la autovía del Cantábrico se sale hacia Cabezón de la Sal y se sigue por la carretera del valle del Nansa hasta Puentenansa; de allí, la subida a Garabandal está señalizada. Los últimos kilómetros son de montaña, estrechos y con curvas cerradas. En invierno puede haber hielo.

En transporte público es complicado. Hay autobuses de Santander hacia el valle del Nansa, pero la frecuencia es escasa y el último tramo hasta el pueblo no siempre está cubierto. Quien no lleve coche debería contar con un taxi desde Puentenansa o Cabezón de la Sal, o apuntarse a una peregrinación organizada.

Aparcamiento: hay zona habilitada a la entrada del pueblo. Las calles interiores son estrechas y no están pensadas para el tráfico.

Qué se visita

La iglesia parroquial de San Sebastián

Del siglo XVII, de tres naves, cabecera recta y torre adosada de tres cuerpos. Es el edificio principal del pueblo y el centro de la vida religiosa de los peregrinos. Aquí se celebra la Misa.

La calleja

El camino empedrado donde las cuatro niñas vieron al ángel el 18 de junio de 1961. Es una cuesta corta, entre casas, hoy señalizada.

Los Pinos

El lugar más asociado a Garabandal: un grupo de pinos en alto, sobre el pueblo, al que se sube por un camino de tierra en unos quince o veinte minutos de subida sostenida. Arriba hay imágenes, un espacio para la oración y una vista amplia del valle. Es donde debe aparecer la señal permanente del Milagro. Lleve calzado que agarre: el camino es de piedra suelta y con lluvia resbala.

El Cuadro

El pequeño recinto, hoy con un altar, donde tuvieron lugar buena parte de los éxtasis. Está a pocos metros de la iglesia.

La casa y capilla de Los Remedios

A la entrada del pueblo, un edificio de finales del XVII o principios del XVIII que merece la parada.

El monumento a la Madre del Emigrante

Junto a la carretera, con merendero y vistas panorámicas. Buen sitio para parar si se va con niños.

Servicios en el pueblo

Existe un Centro de Atención al Peregrino que orienta a los visitantes y coordina las visitas de grupos. Es el punto por el que conviene empezar si se va por primera vez o si se lleva un grupo.

Hay algún establecimiento de hostelería, pero pocos y con horarios de pueblo. El alojamiento está en Puentenansa, en el valle del Nansa o en la costa, a media hora larga. Si piensa comer allí, no dé por hecho que encontrará sitio abierto: vaya avisado o lleve algo.

Cuándo ir

De mayo a octubre es lo razonable. En julio y agosto es cuando más gente hay, sobre todo alrededor del 18 de junio, aniversario de la primera aparición del ángel, y del 2 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen. En invierno el pueblo queda muy solo y la carretera puede complicarse.

Qué llevar y cómo ir preparado

Garabandal está a más de seiscientos metros de altitud y el tiempo cambia en una hora. Lo básico: calzado de monte —la subida a los Pinos es corta pero empinada y con piedra suelta—, chubasquero aunque salga sol, agua, y algo de abrigo incluso en agosto, porque al caer la tarde refresca de golpe.

Lleve dinero en efectivo: en el pueblo no todo se paga con tarjeta y la cobertura es irregular. Y lleve el rosario, que es a lo que se va.

Si quiere asistir a Misa, pregunte el horario en la parroquia al llegar: en un pueblo de cien habitantes no hay una hora fija todo el año. Y si va en grupo desde una parroquia o una asociación, avise con tiempo al párroco, sencillamente para que no se le junten dos autocares a la misma hora en una calle donde no caben.

Cómo prepararse la visita

Ir a Garabandal sin saber qué pasó allí es ir a ver un pueblo bonito con unos pinos en alto. Merece la pena llegar con el relato leído: qué ocurrió el 18 de junio de 1961, qué decían los dos mensajes, y qué son el Aviso y el Milagro.

La historia completa, por orden de fechas, está en nuestra página sobre las apariciones de Garabandal, y las cuatro protagonistas en las cuatro videntes de Garabandal.

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Respeto al pueblo

Una última cosa. San Sebastián de Garabandal es un pueblo vivo, con vecinos que no eligieron que su calle fuera lugar de peregrinación. Las casas son casas, no monumentos. Se agradece que quien suba lo tenga presente.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está San Sebastián de Garabandal?

En la sierra de Peña Sagra, dentro del municipio de Rionansa, en el occidente de Cantabria. Es una aldea de unos cien habitantes, a unos 8 kilómetros de Puentenansa, la capital del municipio. Desde Santander son algo menos de dos horas en coche.

¿Cómo se llega?

En coche es la forma razonable de hacerlo. Los últimos kilómetros son de montaña, estrechos y con curvas cerradas, y en invierno puede haber hielo. Hay autobuses de Santander hacia el valle del Nansa, pero la frecuencia es escasa y el último tramo no siempre está cubierto: quien no lleve coche debería contar con un taxi desde Puentenansa o Cabezón de la Sal, o apuntarse a una peregrinación organizada. Los aeropuertos más cercanos son Santander y Asturias.

¿Qué se visita en Garabandal?

La iglesia parroquial de San Sebastián, donde se celebra la Misa; la calleja, el camino empedrado donde las cuatro niñas vieron al ángel el 18 de junio de 1961; los Pinos, el grupo de pinos en alto sobre el pueblo; y el Cuadro, el pequeño recinto, hoy con un altar, donde tuvo lugar buena parte de los éxtasis. El pueblo entero se recorre en veinte minutos.

¿Cuánto se tarda en subir a los Pinos?

Entre quince y veinte minutos de subida sostenida por un camino de tierra. Lleve calzado que agarre.

¿Dónde se puede dormir o comer?

En el pueblo no hay hoteles ni estación de tren. El alojamiento está en Puentenansa, en el valle del Nansa o en la costa, a media hora larga. Y si piensa comer allí, no dé por hecho que encontrará sitio abierto.

¿Cuál es la mejor época para ir?

De mayo a octubre. En julio y agosto es cuando más gente hay, sobre todo alrededor del 18 de junio, aniversario de la primera aparición del ángel, y del 2 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen. En invierno el pueblo queda muy solo y la carretera puede complicarse.

Fuentes

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