Mons. José Guerra Campos
Episcopado español · Siglo XX
Mons. José Guerra Campos (1920-1997)
Obispo de Cuenca, primer secretario general de la Conferencia Episcopal Española y padre conciliar en el Vaticano II. Su intervención sobre el ateísmo marxista fue la más destacada de la jerarquía española en el Concilio.
Nació en Ames, provincia de La Coruña, el 13 de septiembre de 1920. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Santiago de Compostela entre 1931 y 1940, con la interrupción impuesta por la Guerra Civil, y fue ordenado sacerdote el 15 de octubre de 1944. Amplió su formación en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, donde obtuvo el bachillerato en Sagrada Teología en 1945, y se licenció y doctoró en la Universidad Pontificia de Salamanca.
El Concilio y el ateísmo contemporáneo
El 15 de junio de 1964 fue nombrado obispo titular de Mutia y auxiliar de Madrid-Alcalá; recibió la consagración episcopal el 26 de julio del mismo año. Participó en el Concilio Vaticano II, donde intervino en el debate sobre la constitución Gaudium et spes a propósito del ateísmo marxista. El historiador José Manuel Cuenca Toribio ha calificado aquella intervención como la más sobresaliente de cuantas hizo la jerarquía española en la asamblea conciliar. El tema no lo abandonaría: años más tarde publicaría sus Lecciones sobre ateísmo contemporáneo (1978).
Secretario del Episcopado y obispo de Cuenca
Fue el primer secretario general de la Conferencia Episcopal Española, cargo que desempeñó entre 1964 y 1972, y procurador en las Cortes de 1967 a 1976. En 1973 fue nombrado obispo de Cuenca, diócesis que gobernó más de veinte años y que, en aquel periodo, se convirtió en un semillero notable de vocaciones sacerdotales.
Los años setenta marcaron su distanciamiento de la dirección que tomaba el episcopado español. Tras las derrotas que sufrió en aquellos debates —la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes de 1971 entre ellos— fue retirándose de las reuniones de la Conferencia Episcopal para concentrarse en su diócesis y en el trabajo doctrinal e histórico. De esa etapa son La ley de divorcio y el Episcopado español (1981) y sus Exploraciones arqueológicas en torno al sepulcro del Apóstol Santiago (1983), fruto de su interés compostelano.
Murió en Sentmenat, provincia de Barcelona, el 15 de julio de 1997.
Por qué sigue importando
Guerra Campos pertenece a esa clase de obispos que no se explican por su cargo sino por su doctrina. Sostuvo que la legislación civil debía inspirarse en la Ley de Dios, defendió la continuidad de la enseñanza católica frente a las lecturas rupturistas del Concilio y pagó por ello el precio del aislamiento dentro de su propia conferencia episcopal. Leerlo hoy es entender qué se discutió realmente en la Iglesia española del último tercio del siglo XX.
Libro en Páginas Contrarrevolucionarias
Vida, pensamiento y legado de Mons. José Guerra Campos, en edición preparada por Manuel Acosta Elías: sus enseñanzas, homilías y escritos reunidos para comprender la Iglesia española del siglo XX.