Medalla de San Benito: significado de las letras CSPB, CSSML, NDSMD, VRS NSMV SMQL IVB y PAX

La medalla de San Benito: qué significa cada letra, de dónde viene y cómo se bendice

Es probablemente el objeto de devoción más extendido de la cristiandad después del rosario, y casi nadie sabe leerlo. La medalla de San Benito está llena de letras sueltas —CSPB, CSSML, NDSMD, VRS, NSMV, SMQL, IVB— que parecen un código y que en realidad son un exorcismo escrito en abreviatura.

Aquí está todo: qué significa cada letra, de dónde salieron, para qué sirve de verdad la medalla y cómo debe bendecirse.

Antes de nada: qué es y qué no es

La medalla de San Benito es un sacramental, no un amuleto. La distinción no es un tecnicismo: es la diferencia entre la fe católica y la superstición. Un amuleto actúa por sí mismo, por el material o por el símbolo, y funcionaría igual colgado de un ladrón que de un santo. Un sacramental no obra por sí mismo: dispone al alma para recibir la gracia y actúa por la oración de la Iglesia y por la fe de quien lo lleva. Quien la use como talismán no está practicando la religión católica, sino la contraria. Para situar a San Benito y su siglo en su lugar dentro de la historia de la Iglesia está el primer volumen de nuestra Historia de la Iglesia Católica.

El anverso: San Benito, el veneno y el cuervo

En la cara principal aparece San Benito de pie. En la mano derecha sostiene una cruz; en la izquierda, el libro de su Regla. A sus pies hay dos objetos que remiten a dos episodios de su vida narrados por San Gregorio Magno: una copa rota de la que sale una serpiente y un cuervo.

La copa recuerda el intento de envenenarlo: unos monjes descontentos con su rigor le sirvieron una bebida emponzoñada, él hizo la señal de la cruz sobre el vaso y el vaso se quebró. El cuervo recuerda el pan envenenado que otro enemigo le hizo llegar y que el ave se llevó por orden del santo.

Alrededor, en el borde, corre esta frase:

«Eius in obitu nostro praesentia muniamur»«Que en la hora de nuestra muerte seamos protegidos por su presencia.»

Y a los lados de la figura: Crux Sancti Patris Benedicti, «Cruz del Santo Padre Benito».

Debajo suele leerse ex SM Casino MDCCCLXXX: «del Santo Monte Casino, 1880». Enseguida se verá por qué esa fecha.

El reverso: las letras, una por una

Aquí está lo que todo el mundo busca. En el reverso hay una cruz, y las letras se reparten en cuatro sitios.

En los cuatro ángulos de la cruz: C S P B
Crux Sancti Patris Benedicti — «Cruz del Santo Padre Benito».

En el brazo vertical: C S S M L
Crux Sacra Sit Mihi Lux«Que la Santa Cruz sea mi luz.»

En el brazo horizontal: N D S M D
Nunquam Draco Sit Mihi Dux«Que el dragón no sea nunca mi guía.»

En el borde, empezando arriba y girando a la derecha: V R S N S M V — S M Q L I V B

Son cuatro frases seguidas, y forman el corazón de la medalla:

Vade Retro Satana«Apártate, Satanás.»
Nunquam Suade Mihi Vana«Nunca me aconsejes cosas vanas.»
Sunt Mala Quae Libas«Es malo lo que me ofreces.»
Ipse Venena Bibas«Bebe tú mismo tu veneno.»

Y arriba del todo, en la parte superior de la medalla, una sola palabra: PAX, paz. Es el lema benedictino.

Léalo entero y se verá lo que es: no una jaculatoria piadosa, sino un texto de combate, dirigido en segunda persona al demonio y puesto en boca de quien lleva la medalla.

De dónde salieron esas letras

Durante siglos nadie supo qué significaban. Las cruces con las letras aparecían pintadas en muros de abadías y en objetos devocionales, y se transmitían sin que se conservara la clave.

La solución llegó en 1647, en la abadía de Metten, en Baviera. Al revisar la biblioteca del monasterio se encontró un manuscrito de 1415 con una imagen de San Benito sosteniendo un rollo y un bastón en los que estaban escritas las frases completas que correspondían a las iniciales. A partir de ahí se pudo leer todo lo demás.

La tradición asocia el hallazgo a un proceso de brujería celebrado por aquellos años en la comarca, en el que las acusadas habrían declarado no tener poder sobre la abadía porque estaba protegida por aquellas cruces. Ese relato circula en casi todas las versiones de la historia; conviene tomarlo por lo que es —tradición— y distinguirlo del dato firme, que es el manuscrito.

La medalla jubilar de 1880

La medalla que hoy se compra en cualquier parte no es medieval: es de 1880. Ese año se cumplía el decimocuarto centenario del nacimiento de San Benito (nacido hacia el año 480), y se acuñó una medalla conmemorativa bajo la supervisión de los monjes de Montecasino, con un diseño preparado en la archiabadía de San Martín de Beuron, en Alemania, a petición del prior Bonifacio Krug.

Es la llamada medalla jubilar, y es la que se ha impuesto universalmente. De ahí el MDCCCLXXX —1880— que muchos llevan al cuello sin saber qué es.

Para qué sirve: lo que la Iglesia dice y lo que no dice

La Iglesia no promete que la medalla impida los accidentes, cure enfermedades ni resuelva problemas materiales. Lo que hace es lo propio de un sacramental: pedir a Dios, por la intercesión de San Benito, la protección del alma y del cuerpo frente a las asechanzas del enemigo, y disponer a quien la lleva para recibir la gracia.

La oración de bendición lo dice literalmente: que quien la lleve, «dedicándose a las buenas obras», consiga la salud del alma y del cuerpo. Esa condición —dedicándose a las buenas obras— es la que separa la devoción de la superstición, y está en el texto oficial.

Cómo se bendice

Esto es importante y casi siempre se cuenta mal: la medalla de San Benito puede bendecirla cualquier sacerdote o diácono. No hace falta que sea benedictino ni que tenga una facultad especial. Antiguamente se reservaba a los benedictinos y a quienes tuvieran delegación suya; hoy no.

Sí hay, en cambio, una fórmula propia, distinta de la bendición genérica de objetos piadosos, y que incluye un exorcismo sobre la medalla. Empieza así:

«Nuestro auxilio viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. Te conjuro, espíritu inmundo, en el nombre de Dios Padre omnipotente… que se aparten de esta medalla todas las fuerzas del adversario, todo el poder de Satanás, para que cuantos la usen alcancen la salud del alma y del cuerpo…»

Y termina con la oración de bendición propiamente dicha. Merece la pena pedir al sacerdote que use esta fórmula y no simplemente que la bendiga de pasada: es un rito completo y está escrito para esto.

Cómo se lleva

No hay una regla obligatoria. Se lleva colgada al cuello, en el rosario, en el llavero, en la cartera o en el coche; se coloca en los cimientos y en las puertas de las casas; se pone en los campos, en los establos y en los lugares de trabajo. Lo único que se pide es que se use con devoción y no como un objeto mágico.

Indulgencias

Con la reforma de las indulgencias, la norma vigente es la general para los objetos de devoción, no una concesión particular de esta medalla. El Manual de Indulgencias concede indulgencia parcial a quien usa devotamente un objeto de piedad debidamente bendecido —crucifijo, cruz, rosario, escapulario o medalla—; y si el objeto ha sido bendecido por el Papa o por un obispo, quien lo usa puede lucrar indulgencia plenaria en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el 29 de junio, añadiendo una profesión de fe y cumpliendo las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan las letras de la medalla de San Benito? CSPB: Crux Sancti Patris Benedicti. CSSML: Crux Sacra Sit Mihi Lux. NDSMD: Nunquam Draco Sit Mihi Dux. VRSNSMV-SMQLIVB: Vade Retro Satana, Nunquam Suade Mihi Vana, Sunt Mala Quae Libas, Ipse Venena Bibas. Y PAX, paz.

¿Hay que bendecirla para que sirva? Sí. Sin bendición es una pieza de metal con un dibujo. El sacramental empieza con la bendición de la Iglesia.

¿La puede bendecir cualquier sacerdote? Sí, cualquier sacerdote o diácono, con la fórmula propia.

¿Sirve de algo si la lleva quien no cree? No como sacramental. Un sacramental no actúa por sí mismo; pide la disposición de quien lo usa.

¿Se puede regalar? Sí, y es una de las maneras más antiguas de difundir esta devoción. Se regala bendecida.

¿Por qué pone 1880 si San Benito es del siglo VI? Porque la medalla actual es la jubilar, acuñada en 1880 por el decimocuarto centenario de su nacimiento.

Para seguir

San Benito vivió entre los años 480 y 547, en el siglo en que el Imperio romano de Occidente acababa de derrumbarse y la Iglesia tuvo que sostener sola lo que quedaba de la civilización. Entender su figura sin entender ese siglo es quedarse en la medalla. En Historia de la Iglesia Católica. Volumen I. Edad Antigua está contado ese periodo entero, desde los Apóstoles hasta el final del mundo antiguo.

El origen de este artículo

Este artículo desarrolla y documenta una exposición de Tekton Centro Televisivo. La historia del manuscrito de Metten, las inscripciones latinas y la normativa sobre la bendición y las indulgencias se han verificado contra las fuentes antes de publicarse.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.

Continúa profundizando

Descubre los libros que inspiran nuestros artículos y conoce a los autores de Páginas Contrarrevolucionarias.